Hace un tiempo, los blogs eran considerados como uno de los mejores medios para ganar dinero en internet, normalmente gracias a anuncios de Adsense.

El terreno online ha evolucionado (por suerte) y Adsense ya no es la mejor forma de generar ingresos con nuestro contenido.

Ahora lo que se lleva es montar negocios digitales, utilizando los blogs como medio para atraer a nuevos clientes interesados en lo que hacemos.

Cualquier emprendedora o emprendedor digital que se precie, cuenta con su propio blog en donde ofrece contenidos de valor relacionados con el área en la que se mueve.

Por ejemplo, si yo soy un fotógrafo profesional que quiere vender cursos de fotografía, puedo generar contenido interesante para este público objetivo al cual le quiero vender mis infoproductos de forma totalmente gratuita a través de mi blog.

Este contenido podría consistir en recomendaciones acerca de los mejores objetivos para fotografiar paisajes, trucos de edición con software o consejos para encontrar la mejor calidad lumínica.

Esta es sin duda una de las fórmulas más eficaces para triunfar en el panorama digital. Pero si todavía no tienes claro por qué deberías abrirte un blog, aquí te traigo 3 razones de peso:

1. Atraer clientes y aumentar tu audiencia:

¿Sabes lo que es un embudo de ventas? Si no es así, te lo explico en un momento de una forma muy gráfica:

De todas las visitas que recibes a tu sitio web, algunas de ellas se suscribirán a tu newsletter, y de ese porcentaje, tan solo unas pocas comprarán tus productos.

Es decir, por norma general, cuanto más grande sea la boca del embudo (más gente vea tu sitio web) más clientes lograrás filtrar en el otro extremo del embudo.

¿Y cómo atraemos a todos esos clientes potenciales a nuestro sitio web? Bien, hay diversas formas:

  • A través de anuncios Adsense: si por ejemplo vendemos servicios relacionados con la codificación de páginas web, podemos pagar anuncios ofreciéndonos como expertos en el tema para aparecer en las primeras búsquedas de Google cuando alguien teclee “codificador para página web”.
  • Optimizando nuestro SEO web: otra forma eficaz es optimizar nuestro sitio web para aparecer en los primeros lugares de las búsquedas sin tener que pagar por anuncios para esas mismas palabras clave. Aunque esto puede suceder de forma orgánica, en ocasiones, las empresas se ven obligadas a pagar por una optimización completa de su sitio web a una empresa experta para aparecer en los primeros puestos de Google.
  • A través del contenido en nuestro blog: este es la forma más eficiente de llegar esos clientes potenciales, y ahora veremos por qué.

Por qué el marketing de contenidos es el método más eficiente para aumentar nuestras ventas:

El marketing de contenidos se basa esencialmente, en ofrecer un contenido de valor para nuestra audiencia de forma gratuita, para que esta se interese por lo que ofrecemos y quizás, se decida por comprarnos (siguiendo el modelo del embudo de ventas).

El medio principal a través del cual estas personas llegan a nuestro sitio web también es Google, aunque con esta estrategia, no tan solo nos estaremos posicionando por una palabras clave como “experto en codificación”, sino que tendremos la oportunidad de aumentar nuestro espectro de alcance a través de todo un seguido de topics que nuestra audiencia está buscando.

Otro de los nombres más empleados en la actualidad para definir este tipo de estrategia es el conocido como Inbound Marketing, el cual se suele diferenciar del marketing de contenidos aunque para mí, tiene la misma esencia.

En ambos casos, el objetivo final es atraer al cliente a nosotros sin la necesidad de emplear publicidad directa.

Es decir, si yo vendo X producto, voy a crear todo un seguido de contenido gratuito para el público objetivo al cual me dirijo para atraerlo a mi sitio web.

De todos esos nuevos visitantes, algunos se suscribirán a mi newsletter, convirtiéndose en leads, y de esos leads, solo un pequeño porcentaje me comprará. De esta forma, lograré monetizar mi contenido en internet sin la necesidad de recurrir a publicidad pagada. Todo será de forma orgánica.

2. Aumentar nuestra credibilidad y confianza:

Lo cierto es que hoy en día, los consumidores ya no nos fiamos de las marcas.

Vemos a las grandes corporaciones como entidades que solo piden y piden y que nos empachan con marketing intrusivo y molestos anuncios por doquier.

Hoy en día, con tantas marcas y opciones, nuestra confianza suele estar depositada en nuestros amigos, familiares y conocidos. Si alguien en el que confiamos nos recomienda, por ejemplo, comprar un libro o adquirir una marca de maquillaje, es muy probable que acabemos por darle una oportunidad ya que confiamos en su criterio.

Por ejemplo, imagínate que estás pensando en comprarte un coche. Ves los anuncios en la tele y todas las marcas te dicen que sus turismos son los mejores del mercado.

Obviamente, fiarse de lo que nos dice la publicidad no es una buena forma de tomar una decisión. Después de todo, ¿qué va a decir la marca? ¿Que su coche es una m*?

Pero si un amigo tuyo de toda la vida o tu cuñado viene y te dice: “me he comprado un coche de tal y cual marca del modelo Serie Maravilla, y es una de las mejores inversiones que he hecho en mi vida.” La cosa ya cambia, ¿verdad? Esa opinión o recomendación puede ayudarte a tomar una decisión.

Pues eso es precisamente lo que podemos conseguir gracias a un blog; ganarnos la confianza de nuestra audiencia para que llegado el momento, si se deciden por comprar un producto, nos escojan a nosotros.

Por ejemplo, imagínate que te dedicas al mundo de la belleza y el maquillaje. Tienes un blog donde recomiendas productos de marcas y das trucos de maquillaje a tus seguidores.

Tu audiencia crece y llega un momento en el que te decides por sacar una línea de pintalabios para emprender un nuevo negocio aprovechando tu tirón en las redes.

¿Crees que tus lectores, los cuales llevan años confiando en tu criterio y siguiendo tus consejos, no te iban a comprar tu nueva línea de pintalabios?

Eso sí, la confianza y credibilidad cuesta mucho tiempo y esfuerzo en ganarse, y se puede desvanecer en un suspiro.

La confianza y credibilidad cuesta mucho tiempo y esfuerzo en ganarse, y se puede desvanecer en un suspiro.

Siguiendo el ejemplo anterior, imagínate que sacas tu línea de pintalabios pero esta es de una calidad más bien mediocre, y se vende a unos precios muy por encima de lo que ofrece.

Puede que vendieras algo durante las primeras semanas, pero a la larga, perderías toda credibilidad y harías un daño a tu marca personal prácticamente irreparable; la voz empezaría a correr, y tus seguidores perderían la fe en tu criterio, perdiendo tú también su confianza para siempre.

Como verás, la confianza y credibilidad es una arma de doble filo, aunque puede llegar a ser un recurso muy potente para aumentar las ventas y escalar tu negocio digital hasta niveles estratosféricos

3. Potenciar tu marca personal y colocarte como experto en el tema:

Lo mejor que te puede pasar si emprendes un negocio digital, es que la comunidad online te perciba como un experto en el tema.

Eso significa que cuando alguien piense en contratar o comprar un producto dentro de un nicho o micronicho en concreto, automáticamente pensará también en ti.

Por ejemplo, si yo pienso en SEO y posicionamiento web, me acuerdo de Romuald Fons o Neil Patel.

Ambos son expertos en el tema y se ganan la vida ofreciendo su conocimiento. Por otra parte, tienen algo más en común; y es que los dos ofrecen contenido de valor a su audiencia en internet de forma gratuita.

Esto a su vez, mejora también el posicionamiento de tu marca personal, lo cual provoca que automáticamente, cuando alguien vea tu nombre en algún lado, lo vincule al tipo de contenido y tu área de expertismo.

No hay nada más potente que contar con una marca personal y que además, esta esté vinculada a una imagen de experto en un tema en concreto.

Y el camino más eficaz para llegar a este punto es creando contenido y aportar valor a tu público objetivo de forma desinteresada, esperando entonces que llegado el momento de comprar, no tengan ninguna duda con respecto a quién es la persona más indicada: tú.